Emprendedores que se lanzan a la aventura para cumplir sus sueños. Beatriz Carmena, testimonio del Programa Erasmus para Jóvenes Emprendedores

Son muchas las personas emprendedoras que, a pesar de encontrarnos en la situación en la que estamos debido al COVID-19, no quieren dejar sus sueños de lado y quieren seguir luchando para conseguir sus metas. Beatriz Carmena es una joven emprendedora que, desde el 6 julio se encuentra en Sao Pedro de Tomar, un pueblo de Portugal, donde encontró una empresa dedicada al turismo, Quinta do Troviscal, que podría ayudarle a llevar su plan de negocios hacia adelante. Tras sus primeros contactos con la plataforma de Erasmus para Jóvenes Emprendedores y con nuestro apoyo, conoció a Vera Castelbranco, una empresaria con experiencia que le está ayudando a saber cómo gestionar una empresa también en momentos de crisis.

De este modo, Beatriz nos da su testimonio en este post. 

"No sabía qué esperar en medio de la crisis de Covid pero decidí empezar a trabajar en Quinta do Troviscal, un negocio de turismo rural en Portugal, sólo sabía que quería esta experiencia. Es cierto que pensé que el coronavirus haría las cosas más difíciles, pero todo fue tan fácil con Vera y unirme a su negocio fue lo mejor que pude hacer.


Estaba buscando una organización turística que trabaje para que la naturaleza prospere, y el primer día que llegué, Vera, mi anfitriona, me dijo que era necesario regar diez árboles que ella había plantado en el camino a Quinta do Troviscal, mi nuevo hogar. Me mostró todo el trabajo que hizo durante 30 años y fue asombroso; creó un ecosistema, lleno de flores para las abejas. Luchó contra las plantas invasoras, plantó árboles en su vecino, reforestó una zona que se quemó, aunque no fuera de su propiedad. Me sorprendió y enseguida pensé que tenía que aprender mucho de su increíble espíritu.


La vi, manejando todo desde bien temprano por la mañana, subiendo y bajando escaleras trabajando para tener todo arreglado para sus clientes. Me enseñó muchas cosas relacionadas con el turismo y a hacer posible las cosas en su propio negocio. Nuestro trabajo diario era preparar el desayuno para nuestros clientes y limpiar las habitaciones y las zonas comunes de la Quinta do Troviscal. Estas tareas tomaban algo de tiempo por la mañana, estando libre por la tarde, así que pasaba ese tiempo trabajando en mi futuro proyecto y relajándome.


Si tuviera que elegir algunas de las cosas que aprendí, diría que si quieres trabajar por tu cuenta, tienes que ser muy cuidadoso y tener todo controlado. Tienes que pedir opiniones sobre tu proyecto, lo que tus clientes necesitan y lo que cambiarían, para mejorar cada día. A Vera le importaban mucho las impresiones de sus visitantes, así que siempre les preguntaba, y siempre les escuchaba para arreglar lo que estaba mal. La mayoría de las organizaciones y personas que conozco no cambian aunque sepan lo que tienen que mejorar, pero ella sí lo hace y por eso tiene éxito. 


Lo principal que me hizo tan feliz aquí, fue su espíritu ambiental. Trató de reutilizar todo, eligió tener un pequeño negocio para asegurar el silencio y el respeto en su entorno. Le encanta escuchar a los pájaros y ver animales salvajes en su lugar, cada vez que encuentra basura en el suelo, siempre la tira al cubo de basura. Es una persona muy concienzuda y admiro tanto que de ella.
 

En conclusión, aprendí la importancia de ser una persona activa, productiva y estar atenta para mejorar y crecer como empresa, pero también la importancia de disfrutar de la vida y ser feliz en nuestro tiempo libre, lo cual fue increíblemente fácil con Vera".