La computación cuántica tiene el poder de revolucionar la lucha contra el cambio climático

Los desafíos climáticos que enfrentamos pueden provocar que el futuro se sienta abrumador para muchas personas. No obstante, existen tecnologías y empresas que buscan soluciones que dan esperanza. En este artículo analizamos la tecnología emergente de la computación cuántica y cómo podría transformar la economía de la descarbonización, convirtiéndose en un factor importante para limitar el calentamiento global a la temperatura objetivo de 1,5 °C.

De milenios a minutos. La computación cuántica aprovecha las leyes de la mecánica cuántica para producir un rendimiento exponencialmente mayor para ciertos cálculos. Por ejemplo, la factorización de un número primo de 2048 bits con la supercomputadora actual lleva alrededor de un billón de años pero, con la cuántica, ese cálculo podría llevar alrededor de un minuto. Aunque la tecnología se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, los expertos estiman que la primera generación de computación cuántica tolerante a fallas llegará a finales de esta década. Incluso ahora, los avances se están acelerando, la inversión está llegando a raudales y las nuevas empresas están proliferando.

Computación cuántica para reducir las emisiones

Abordar las cosas difíciles. La computación cuántica podría ayudar a reducir las emisiones en algunas de las áreas más desafiantes, como la agricultura o la captura directa de aire, y podría acelerar las mejoras en las tecnologías requeridas a escala, como los paneles solares o las baterías.

Gracias a la computación cuántica podría conseguirse que la producción de cemento esté libre de emisiones, que mejoren las baterías eléctricas para vehículos, que se desarrolle una mejor tecnología solar renovable, que se use amoníaco verde como combustible o fertilizante, y mucho más.

Además, el uso de la computación cuántica en cinco áreas clave podría ayudar a allanar el camino hacia una economía neta cero CO2 para 2035. Su uso podría eliminar al año más de siete gigatoneladas de emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono, en comparación con la trayectoria actual, o más de 150 gigatoneladas en total en los próximos 30 años.

Vaso medio lleno. La transformación de la economía global que se necesita para lograr emisiones netas cero para 2050 requerirá una movilización excepcional de recursos, experiencia y fondos. Si bien esa transición está llena de riesgos y volatilidad, también brindará oportunidades de crecimiento, ya que la descarbonización crea eficiencias y abre mercados para productos y servicios de bajas emisiones. La computación cuántica, que puede resolver problemas específicos que durante mucho tiempo se han considerado insolubles, podría ayudar a alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global.

Un ecosistema en crecimiento

Ha comenzado a desarrollarse un ecosistema que puede sostener una industria de computación cuántica. Las investigaciones realizadas por la consultora McKinsey & Company indican que el volumen de negocio para desarrollar la tecnología es de casi 80 mil millones de dólares USA.

No debe confundirse esta cantidad con el valor que podrían generar los usos de la computación cuántica. Vamos a fijarnos en el sector de la automoción como ejemplo de en qué puede ayudar la computación cuántica en los resultados empresariales.

La industria de la automoción puede beneficiarse de la computación cuántica en su I+D, diseño de productos, gestión de la cadena de suministro, producción y gestión de la movilidad y el tráfico. La tecnología podría, por ejemplo, aplicarse para disminuir los costos relacionados con el proceso de fabricación y acortar los tiempos de ciclo mediante la optimización de elementos como la planificación de rutas en procesos complejos de múltiples robots (la ruta que sigue un robot para completar una tarea), incluida la soldadura, el pegado y la pintura, logrando una ganancia de productividad del 2 al 5 %. En el contexto de una industria que gasta 500 mil millones de dólares USA al año en costos de fabricación, esto conseguiría un ahorro de costes estimado de entre 10 mil y  25 mil millones de dólares USA al año. Todo ello reduciendo drásticamente las emisiones de CO2.

Fuente: McKinsey & Company.

© Sulayr. Septiembre de 2022.